



SE HUNDIÓ UNA LANCHA EN PASO DE LA PATRIA


TRES MUERTOS EN CHOQUE FRONTAL SOBRE LA RN12


LA JUVENTUD YA CAMINA HACIA ITATÍ

SE HUNDIÓ UNA LANCHA EN EL RÍO PARANÁ



PRISIÓN PERPETUA PARA ACUSADO DE VIOLAR Y MATAR A UNA MENOR






Con la Plaza principal del pueblo vestida de fiesta con banderas, cantos y música como parte de la vigilia esperando la llegada total de los peregrinos, en el interior del templo se celebraban misas cada hora con los representantes religiosos de las diócesis participantes de esta manifestación de fe que se realizó bajo el lema: “Caminamos con María, para sanar, soñar y servir”.
La Misa Central tuvo lugar a las 09:00 del domingo, en el atrio de la Basílica y estuvo presidida por el arzobispo de Corrientes, monseñor José Adolfo Larregain, y concelebrada por los obispos de: Resistencia, Monseñor Ramón Dus; de Santo Tomé, Monseñor Gustavo Montini; de Formosa, Monseñor José Vicente Conejero; de San Roque (Sáenz Peña), Monseñor Hugo Bárbaro; de Goya, Monseñor Adolfo Canecín; de Posadas, Monseñor Juan Martínez; de Oberá, Monseñor Damián Bitar; y el Rector del Santuario de Itatí, Padre Claudio Muñoz.
Durante la homilía, monseñor Hugo Bárbaro, reconoció el esfuerzo físico y espiritual de los peregrinos al señalar que la Virgen “contempla este gran espectáculo de amor” expresado en una multitud movilizada “con el sacrificio de amor que supuso la larguísima caminata bajo la lluvia”. En esa línea, interpeló a los jóvenes sobre las aspiraciones profundas del corazón y remarcó que María “sueña con el futuro de cada uno de sus hijos” para que sus vidas sean “algo grande, algo maravilloso”.
“La Virgen es madre de esperanza. No quiere hijos mirando el futuro como un imposible, como algo sin salida”.
El obispo remarcó que “por más dificultades que haya, el final es siempre feliz; es el cielo y el camino de la vida también es feliz porque Cristo camina a nuestro lado”, e invitó a los peregrinos a depositar ante la Virgen de Itatí sus dudas, miedos y frustraciones.
Luego de la Comunión, los jóvenes del Nordeste realizaron el manifiesto donde expresaron que quieren ser protagonistas y necesitan ser escuchados.
Antes de la bendición final se produjo el intercambio de la imagen que acompañó a la Diócesis de Corrientes y ahora durante un año estará en la Diócesis de Formosa.











